Las campañas políticas han comenzado. Los candidatos a cargos de elección popular en México inician un maratón mediático en busca del voto. Las promesas irán y vendrán al pormayor. “Prometer no empobrece, dar es lo que aniquila”. No habrá un solo candidato que no bese ancianos y acaricie niños. Todos serán puro amor y voluntad. Y seguramente la “Guerra Sucia”, esa de la que todos se dicen víctimas, pero que igualmente alimentan; será descarnada y nos dará mucho de qué hablar (y de qué temer). De aquí en adelante, nos espera una tragicomedia versión "petatiux"
Enrique Peña Nieto, "El Gavioto", candidato del PRI a la presidencia de la República y puntero de la mayoría de las encuestas, inició su campaña en Guadalajara, en la Plaza Liberación. Lo hizo como reflejo de lo que el partido busca este año: recuperar lo perdido. Jalisco no es gobernado por el tricolor desde hace 18 años. No es fortuito que sea la perla tapatía el punto de partida. Peña Nieto, vitoreado por simpatizantes, enumeró sus compromisos y rindió su declaración patrimonial. Cuatro casas, cuatro terrenos y un departamento es lo que tiene. Nomás.
Al mismo tiempo, comenzaron a transmitirse sus spots publicitarios en todas las televisoras. En el primero explica por qué quiere ser presidente y se compromete a recorrer todos los rincones de México. Desde cada estado emitirá un nuevo comercial, en total 32. Quizás le resultaría más productivo hacer una telenovela. ¡Le consiguieron esposa, que no pueda protagonizar un melodrama! “Enrique, una estrella más del Canal de las Estrellas”.
Al evento lo acompañó Aristóteles Sandoval, otro priísta, que busca ser gobernador de Jalisco y quien también es favorecido por las estadísticas. Para no quedarse atrás, el ex alcalde tapatío manifestó en su discurso la unión, la fraternidad y la inclusión. Tal vez sea la semana santa o la reciente visita del Papa, pero la cosa es de mucha paz y amor. Para rematar, auguró que su sexenio será “de la comunicación y el transporte”, impulsando nuevas rutas de tren ligero y Macrobús. Mientras tanto, los trabajadores en el Ayuntamiento de Guadalajara siguen exigiendo un incremento salarial que fue prometido desde hace tiempo y no llega. Ojalá los invite a sus mítines, son buenos para gritar, bajo los rayos del sol y con poco en el estómago.
Josefina Vázquez Mota, la única mujer en la contienda presidencial, dio inicio a su campaña con un discurso que parece trascender candidatos y sexenios: el combate a la pobreza. Al lado de la crème de la crème panista, Josefina convocó a no regresar a los gobiernos autoritarios del PRI. Hizo alusión al lema de su campaña: “Diferente”. En otras palabras, pintó su raya con el gobierno calderonista y pidió, de manera tácita, no confundir la magnesia con la gimnasia, que hasta en los panistas hay niveles. Luego se fue a echar unos chilaquiles con la familia que actualmente habita la casa en la que vivió durante su infancia, en la colonia 20 de Noviembre, de la Ciudad de México. ¿Diferente? Ni tanto, también entre ellos hay espionaje telefónico. “Un saludo, pinche Sota”.
Andrés Manuel López Obrador de la coalición Movimiento Progresista (PRD, PT, MC), quien ya se conoce la campaña presidencial de memoria, no hizo actos proselitistas de madrugada como sus contrincantes. Más sereno, realizó su primer discurso por la mañana en un escenario muy sobrio, tanto que parece sacado de “Nosotros los Pobres”. Con una imagen del Benemérito de las Américas detrás, afirmó que de entre la bola, sólo él es la única opción de un cambio verdadero. Su campaña retomará las conferencias matutinas que lo caracterizaron durante su gobierno en el DF y desde ahí seguirá buscando su república amorosa. Esta vez volverá a ganar, sentenció.

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