sábado, 14 de abril de 2012

FRAUDE ELECTORAL EN EL 2006? Y EL DEL 2012 EN MARCHA!


El documental de Luis Mandoki, México: Fraude 2006, es un fiel retrato de lo que es la vida política y social en nuestro país, donde las máximas del entendimiento siempre tienen oculto un trazo oblicuo que las hace refutables, donde la historia la construyen la clase política y el emporio de los medios de comunicación, y donde el pueblo, en la misma forma en que sucede dentro de este largometraje, es sólo el espectador de acontecimientos que finalmente tendrán un desenlace más allá de su fuero ciudadano.
Este documental de Mandoki, no muy distinto a la serie del Señor López, parte del planteamiento de que la historia sí se repite y esto lo demuestra estableciendo paralelismos entre el fraude electoral que dejó fuera de la contienda a Cuauhtémoc Cárdenas (1988) y el proceso electoral de 2006, que después de un amplio abanico de ardides utilizados terminó por favorecer a Felipe Calderón. Los discursos son lastimeramente muy similares y lo mismo se observa encabezando las protestas civiles a Cuauhtémoc Cárdenas que a López Obrador. Mandoki también demuestra que existen cobardes olvidos.
Aunque el también director de Voces inocentes nos muestra el fraude electoral de 2006 como una concatenación de causas y efectos que comienzan a manifestarse desde los videoescándalos protagonizados por Bejarano y Ahumada, continuando con el desafuero, la guerra sucia y las elecciones del 2 de julio de 2006, se puede apreciar en el director una adolescencia en el enfoque que le da al tema; la historia parece construirse a partir de los testimonios y relatoría de López Obrador, apoyados por breves secuencias de imagen donde se observa la reacción de la ciudadanía para con el devenir de los acontecimientos. En una película que tiene como máxima el ser “hecha por millones de mexicanos” el eje de la narración debería otorgarlo la sociedad civil que dio manifestaciones de sobra para construir una historia que salga del feudo de la clase política para manar de la propia voz del pueblo.
No es una casualidad que México: Fraude 2006 sea un fenómeno dentro del incipiente resurgimiento de la industria del cine mexicano al superar en taquilla a los estrenos hollywoodenses y al romper con los modelos de distribución, pues nunca antes se había observado el estreno de un documental con más de 200 copias. Muchas vicisitudes ha tenido que librar Mandoki para que México: Fraude 2006 sea lo que es actualmente en taquillas y para que un tiempo después de que pase la fiebre siga siendo considerado un documento histórico de innegable referencia para el entendimiento del curso que en un mediano y largo plazo tome la vida en el país.
El público que ha llenado las salas de exhibición tiene su parte fundamental en lo anterior, pero la gran convocatoria que ha conseguido el documental también revela que aún se siguen esperando respuestas en torno al fraude electoral del año 2006, a pesar de que muchos opositores a la versión del fraude consideren que la producción de Mandoki no aporta más que un simple recuento de los hechos. Son ellos los partidarios del olvido y la conformidad.
México: Fraude 2006, en efecto, abreva de lo que ya es conocido por todos, pero aporta detalles que contribuyen no sólo a redimensionar la figura de López Obrador, sino también a observar de manera distinta la resistencia civil. En parte de la entrevista que el director hace a Andrés Manuel López, éste revela que la asamblea permanente fue ante todo una estrategia para sublimar los ánimos del pueblo que estaban a punto de desbordarse incluso a través de la violencia, pues el mismo entrevistado revela que una encuesta nacional realizada por Mitofsky asegura que 13 por ciento de la población estaba a favor del levantamiento armado.
México: Fraude 2006 lleva al espectador por un amplio mosaico de sentimientos, desde la rabia hasta el desconsuelo y la indignación, pero también deja cabos sueltos, sobre todo en cuanto a la percepción crítica del rumbo por el que López Obrador ha llevado la resistencia civil a un año de investirse como presidente legítimo en el Zócalo capitalino.
Respecto de lo anterior, y con la intención de revivir un debate que México: Fraude 2006 no quiere dejar en el silencio, es propicio citar algunas aseveraciones del ensayista Héctor Ceballos: “siento que Obrador no ha estado a la altura de lo que se espera de un líder de oposición. Hacer una campaña de pueblos, marginal, aislada y cosechando afiliaciones a su persona es un proyecto unipersonal que no atiende a lo que se esperaba de él. Habría que mirar hacia adelante y avanzar en una labor crítica jugando las reglas de la política par hacer frente a un gobierno tan mediocre como el de Felipe Calderón”.

Y APARENTEMENTE NO FUE SUFICIENTE YA SE AVECINA OTRO NUEVO FRAUDE ELECTORAL A TODAS LUCES ESTE 2012 Y ES QUE YA ES UN CÌNISMO, UN  CIRCO Y LAS ELECCIONES SON UNA FARSA, POR QUE EL GANADOR YA SE TIENE ELEGIDO POR UN GRUPO DE SELECTO DE PODEROSOS, MÁS NO POR LA SOCIEDAD COMO DEBERÍA SER, HAY POCO QUE SE PUEDE HACER, SOLO ESPERAR JUSTICIA DIVINA.

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