La candidata presidencial del PAN comenzó su jornada en la caseta de cobro México-Cuernavaca donde dio el banderazo de salida al volanteo de jóvenes panistas, con el reparto de propaganda y calcomanías entre los vacacionistas. Tras permanecer 30 minutos, saludar a los automovilistas y entregar unos folletos con recomendaciones para las vacaciones, la panista abordó su "PinaBus" y se dirigió hacia Tres Marías. Ahí desayunó un par de quesadillas, en compañía de su esposo Sergio Ocampo y la aspirante al Senado de la República, Rosi Orozco. Tras el almuerzo realizó un recorrido con locatarios. Ana Isabel Hijosa, del puesto de antojitos Doña Tere, le reclamó el "gazolinazo", que el diésel esta por los cielos y que los políticos en lugar de apoyar al pueblo cada vez son más ricos. Frente a un comal humeante, Vázquez Mota dijo que ella a diferencia de otros candidatos sí escucha a la gente y que entendía la situación porque es hija de un comerciante que sabe "lo que cuesta ganarse un peso", además que no necesitaba firmar sus compromisos porque cree en la palabra. Pero de quien tuvo que sortear los mayores cuestionamientos fue de Christian Nicolás, una joven de 20 años de edad, quien tiene que trabajar para pagarse la Universidad en Morelos. "Josefina, ¿de qué manera se va a acercar a nosotros, lo haría frente a un notario, porque en Tres Marías necesitamos apoyo para educación?", cuestionó la joven.
-"Aquí hay quienes han firmado y no han cumplido... La palabra se honra y se cumple -respondió la candidata en alusión al aspirante presidencial del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto-, por ello vamos a plantear una serie de becas para que los jóvenes como tu sigan estudiando".
-¿Cuántos candidatos no han pasado y nos han dicho lo mismo?, le insistió Nicolás, quien le dijo que espera que por ser mujer tenga la convicción para que las cosas cambien.
-"Y para los trabajadores del SME, ¿qué les ofrece?".
-"No hemos dialogado con ellos, pero yo estoy dispuesta. Primero quiero escucharlos y dialogar", respondió.
-"¿Diálogo únicamente, no tienes propuestas?, le reviró la estudiante.
-"Lo primero es dialogar, tenemos propuestas para que vuelva a crecer la economía, para la educación, para ustedes los jóvenes, pero lo más importante es verlos como ahorita y escucharlos", dijo Vázquez Mota.
Para desayunar, eligió el restaurante El Sinaí, donde apenas se habían servido platones repletos de quesadillas y los refrescos estaban destapados. Los clientes le reclamaron por el descontrol de su equipo y los reporteros que estaban encima de las mesas de ciudadanos.
Vázquez Mota intentó calmar los ánimos en la mesa de enfrente, pero la familia no cedió.
“Es una falta de respeto, si no tiene control de esto…”.
De inmediato giró instrucciones a su equipo de prensa para salir del lugar con los reporteros y ella misma se encaminó al estacionamiento para saludar en un modesto local que no tenía clientes.
Ahí, Christian Nicolasa, una universitaria que trabaja haciendo quesadillas le dijo que su partido no merecía otra oportunidad, que al pueblo de Tres Marías le debía hablar diferente.
Vázquez Mota intentó convencerla sus propuestas de campaña.
“Para empezar quiten los gasolinazos” dijo otra empleada del lugar.
La universitaria la increpó además de los gasolinazos, por las deficiencias del sistema educativo, la ausencia de oportunidades, el abandono de los extrabajadores de Luz y Fuerza, ahora sólo con oportunidad de trabajar para contratistas.
— ¿Cuáles son sus propuestas de empleo?
—Yo tendré un dialogo permanente con los trabajadores…
— ¿Nada más diálogo? Lo que necesitan son soluciones.
La candidata esbozo una respuesta. Pero la joven volvió a la carga:
—Dices que tienes propuestas pero no dices cuáles. Le das vueltas y vueltas a mis preguntas, eres una política más.
De repente intervino Rosa de la Garza -quien se hace llamar Rosi Orozco– para hablarle a la universitaria de las víctimas de violación que atiende. Ni Josefina quiso escucharla y con amabilidad se despidió y salio del local, mientras mujeres trabajadoras de otros negocios coreaban blandiendo platos:
“Ni un voto al PAN, Ni un voto al PAN”
Para arroparla, la porra que acompañaba a la candidata desde la caseta de cobro apabulló a las cocineras con su propio grito de campaña:
“Morelos con Chepina, Morelos con Chepina”.
La candidata dio una breve entrevista, en la que dijo que ella seguiría hablando con la gente y escuchando sus problemáticas sin dar importancia a los reclamos. Abordó el “Pina 1” y desde su ventanilla, sonriente, dijo adiós con la mano.

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